Mientras en Montería avanza el bombeo del agua que inundó miles de viviendas y en La Mojana se agrava la situación por la nueva ruptura del boquete de Caregato, el Gobierno Nacional aún no ha expedido los decretos con las medidas extraordinarias para atender la emergencia invernal, declarada hace casi una semana.

El ministro de Hacienda, Germán Ávila informó que el Ejecutivo espera una decisión de la Corte Constitucional de Colombia sobre el levantamiento de la suspensión de la primera emergencia económica decretada a finales de 2025. Dicha medida, que buscaba atender el déficit fiscal, fue suspendida provisionalmente el pasado 29 de enero, y su definición es clave para avanzar en las decisiones financieras que permitirían atender a más de 250 mil damnificados por las inundaciones recientes en la Costa Caribe colombiana.

Por ahora, la Corte no tiene previsto pronunciarse en las próximas dos semanas. En las salas plenas programadas para esta semana no figura la discusión sobre la emergencia económica. Eventualmente, el 25 de febrero podría abordarse la recusación presentada por el secretario jurídico de la Presidencia, Augusto Ocampo, contra varios magistrados, argumentando un posible conflicto de interés relacionado con el impuesto al patrimonio.

Esto significa que, de mantenerse el calendario previsto, el Gobierno solo podría empezar a tomar medidas extraordinarias en materia económica dentro de dos o tres semanas, pese a la urgencia de la situación invernal que continúa afectando amplias zonas del país.

Entre tanto, la Contraloría General de la República recordó que de los 8 billones de pesos requeridos para atender la emergencia, 1,69 billones permanecen en las cuentas de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, además de 1 billón adicional correspondiente a recursos no ejecutados de la vigencia anterior.

Diversos sectores han instado al Gobierno a ejercer un liderazgo más activo y coordinado, que acompañe los esfuerzos de alcaldes, gobernadores y la sociedad civil frente a una emergencia que no da tregua y exige respuestas inmediatas.