El Grupo de Trabajo para el Espacio Sociojurídico entre el Gobierno Nacional y el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia anunció la reanudación de las conversaciones de paz, luego de una reunión sostenida el pasado 9 de febrero en Bogotá.

Según un comunicado oficial, el encuentro se desarrolló en un “ambiente constructivo” y permitió superar la suspensión temporal del diálogo, anunciada días antes por el Estado Mayor Conjunto del grupo armado. La ruptura había ocurrido tras declaraciones del Ministerio de Defensa Nacional, que señaló como objetivo militar a Jobanis de Jesús Ávila, alias “Chiquito Malo”, máximo cabecilla del Clan del Golfo.

Ambas partes manifestaron que el proceso de paz orientado a la desmovilización del grupo y la construcción de paz en los territorios sigue avanzando conforme a los compromisos suscritos. Durante la reunión, se definieron nuevas acciones para fortalecer el proceso y generar beneficios directos a las comunidades afectadas por la violencia.

El encuentro fue convocado por el Grupo de Países Mediadores, integrado por Estado de Qatar, Reino de España, Reino de Noruega y Confederación Suiza, y contó con el acompañamiento de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA) y la Conferencia Episcopal de Colombia.

El Gobierno confirmó además que desde diciembre se mantienen suspendidas las órdenes de captura contra varios de los principales jefes del Clan del Golfo, como parte de los acuerdos para facilitar el avance del proceso.

Entre los compromisos alcanzados se destaca la ampliación de las zonas piloto de implementación y la creación de tres Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en Belén de Bajirá, Unguía y Tierralta, acordadas en diciembre de 2025 en Doha.

También se definió que la MAPP/OEA asumirá tareas de seguimiento, monitoreo y verificación dentro de un mecanismo tripartito, y se elaborarán protocolos operativos con lineamientos sobre seguridad, logística, manejo de material de guerra, comunicaciones y resolución de controversias.