La Cámara de Representantes aprobó en tercer debate el proyecto de ley que busca crear un Fondo de Estabilización de Precios para el arroz, una iniciativa orientada a fortalecer la productividad y competitividad del sector, así como a proteger a los cultivadores frente a las fluctuaciones del mercado.
De acuerdo con la ponencia aprobada, el fondo tendría carácter público y estaría adscrito al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. Su principal función sería activar mecanismos de compensación cuando los precios del arroz caigan a niveles que afecten la rentabilidad de los productores, reduciendo así el impacto económico sobre miles de familias dedicadas a esta actividad.
La propuesta también busca prevenir conflictos sociales asociados a las crisis de precios, como protestas y bloqueos de productores, mediante la implementación de una herramienta permanente de estabilización. Asimismo, pretende contribuir a la sostenibilidad de la producción nacional y a la seguridad alimentaria del país.
Aunque el fondo no tendría la función de fijar los precios al consumidor, sus promotores consideran que podría ayudar a evitar incrementos extremos en el valor del producto. Para su financiación se contempla la utilización de recursos del Presupuesto General de la Nación, aportes del sector arrocero y cooperación internacional. Sin embargo, el proyecto advierte que, en escenarios prolongados de crisis, los costos para el Estado podrían ser significativos, especialmente durante períodos de alta producción.
El representante a la Cámara Vladimir Olaya Mancipe, del Centro Democrático por Casanare y uno de los ponentes de la iniciativa, afirmó que la medida permitirá avanzar hacia una mayor estabilidad de precios y fortalecer mecanismos de protección para el sector frente a los efectos de los tratados de libre comercio. Por su parte, el congresista Gabriel Parrado, del Pacto Histórico por Meta, solicitó claridad sobre quiénes administrarían y se beneficiarían del fondo, con el fin de evitar que los recursos terminen favoreciendo principalmente a los grandes industriales y no a los pequeños productores. El proyecto ahora deberá superar un último debate en la plenaria de la Cámara para convertirse en ley.
