La inflación en Colombia volvió a ganar terreno durante septiembre de 2026. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación anual del 6,29 %, frente al 5,18 % observado en septiembre de 2025, lo que evidencia una mayor presión sobre los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares. Para encontrar una inflación anual superior hay que remontarse a julio de 2024, cuando se situó en el 6,86 %.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) reveló que durante septiembre los precios aumentaron 0,37 %, mientras que la inflación acumulada entre enero y septiembre llegó al 5,74 %. Un año atrás, en septiembre de 2025, la variación mensual había sido del 0,32 % y la acumulada se situaba en el 4,55 %, lo que confirma una tendencia al alza en lo corrido del año.
El comportamiento anual estuvo marcado por importantes incrementos en varias divisiones de gasto. Restaurantes y hoteles presentó la mayor variación, con un 9,44 %, seguido de salud, con 7,79 %; educación, 7,49 %; alimentos y bebidas no alcohólicas, 6,74 %; y bebidas alcohólicas y tabaco, 6,05 %. Estos rubros, ligados al consumo cotidiano, explican en gran medida la presión inflacionaria.
El balance de algunos alimentos también refleja fuertes aumentos. La carne de res registró una inflación anual del 14,22 %, mientras que el precio de la papa presentó una variación anual del 78,24 %. En contraste, el arroz mostró una reducción anual del 2,83 %, lo que evidencia comportamientos dispares dentro de la canasta alimentaria.
Por niveles de ingreso, la inflación anual fue del 6,32 % para los hogares de ingresos altos, 6,30 % para la clase media, 6,22 % para los hogares vulnerables y 6,14 % para los hogares pobres. De esta manera, el resultado de septiembre consolida un escenario de mayor presión inflacionaria, con incrementos importantes en componentes de consumo cotidiano como alojamiento, alimentación, restaurantes, transporte y educación.
