La escultura de Diomedes Díaz, uno de los máximos exponentes de la música vallenata, fue objeto de un acto de vandalismo en Valledupar, capital del departamento del Cesar. La figura, ubicada en la glorieta Los Juglares, sufrió daños en su estructura luego de que desconocidos mutilaran su brazo derecho, alterando la representación del reconocido cantante.
El hecho generó rechazo por parte de la Administración municipal. El alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco, condenó lo ocurrido y llamó la atención sobre la necesidad de proteger los espacios públicos y los elementos que representan el patrimonio cultural de la ciudad, especialmente aquellos relacionados con la tradición musical vallenata.
Tras conocer los daños, el mandatario anunció que impartió instrucciones a la Oficina de Cultura para adelantar las gestiones necesarias que permitan reparar la escultura y recuperar su estado original. La intervención busca restablecer la representación del artista, cuyo legado musical ocupa un lugar destacado en la identidad cultural de la región.
A través de su cuenta en X, Orozco expresó su inconformidad frente al ataque y exigió respeto por los monumentos de la ciudad. El alcalde señaló que la mutilación del brazo derecho de la figura constituye una afectación a los bienes públicos y al legado cultural que representan las esculturas instaladas en la glorieta Los Juglares.
El caso reabre el debate sobre el cuidado y la protección del patrimonio urbano de Valledupar, una ciudad estrechamente ligada a la historia del vallenato. Mientras la Administración municipal prepara las acciones para reparar la figura de Diomedes Díaz, el llamado de las autoridades es a preservar estos espacios, que además de embellecer la ciudad, mantienen viva la memoria de sus principales referentes culturales.
