Un informe estratégico del Consejo de Generales en Retiro del Ejército Nacional (CGREN) advierte que el narcotráfico y los grupos armados ilegales se han fortalecido en Colombia en medio de la política de Paz Total, lo que estaría debilitando el control territorial del Estado y aumentando los riesgos para la seguridad nacional y las relaciones internacionales.

El documento, titulado Documento de Análisis Estratégico (DAE) No. 002 y liderado por el general (r) Jorge Segura, analiza el narcotráfico como un “sistema adaptativo criminal”, capaz de reorganizarse y expandirse ante señales de baja presión estatal. Según el informe, los cultivos de coca pasaron de 48.000 hectáreas en 2013 a cerca de 300.000 en 2025, un incremento superior al 600 %, acompañado de un crecimiento en tamaño y capacidad de los grupos armados como las disidencias de las FARC, el ELN y estructuras criminales.

El análisis señala que, desde 2014, el país redujo su presión contra el narcotráfico —con la suspensión de la aspersión aérea y un enfoque negociador—, lo que habría permitido que el negocio ilícito se convirtiera en “el eje estructurante del actual conflicto armado y criminal”. Según el DAE, los ceses al fuego y la suspensión de operaciones ofensivas dentro de la Paz Total fueron interpretados por los grupos ilegales como señales de tolerancia, favoreciendo su expansión y su consolidación como gobiernos de facto en regiones como Catatumbo, Nariño, Cauca, Putumayo, Chocó y las zonas fronterizas con Venezuela y Brasil.

El documento también advierte sobre un debilitamiento del aparato de seguridad y defensa nacional, derivado de la reducción del pie de fuerza, las restricciones presupuestales y el desgaste operacional. A ello se suma —según el informe— la presión judicial sobre mandos militares y el cuestionamiento político al uso de la fuerza, factores que han reducido la iniciativa militar y favorecido la expansión del crimen organizado. En las zonas limítrofes con Venezuela, agrega, operan disidencias de las FARC y el ELN con apoyo tácito de autoridades venezolanas, lo que ha complicado la acción de las tropas colombianas.

En el plano internacional, el DAE advierte un deterioro en la relación con Estados Unidos, vinculado al aumento de los cultivos ilícitos y a los cambios en la política antidrogas, lo que incluso derivó en la descertificación de Colombia en 2025. De cara al futuro, el informe plantea tres escenarios para el periodo 2026–2030, y alerta que, si no se corrigen las estrategias actuales, el país podría enfrentar la consolidación de un “narco-conflicto”, con pérdida de soberanía, cooptación institucional y expansión territorial del crimen organizado.