Los colombianos eligieron a Abelardo de la Espriella como presidente de la República luego de que el abogado y empresario superara en la segunda vuelta presidencial a Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. Su victoria marca el inicio de una nueva etapa política con un discurso centrado en la seguridad, la institucionalidad y las reformas económicas.
De la Espriella nació en Bogotá, pero desarrolló gran parte de su vida en Montería, ciudad con la que mantiene una fuerte identificación. En los últimos años estableció su residencia en Estados Unidos, donde obtuvo la nacionalidad estadounidense, además de contar con ciudadanía italiana.
Su formación académica incluye estudios de derecho y una maestría en la Universidad Sergio Arboleda. También se especializó en ciencias penales y criminológicas en la Universidad Externado y en derecho administrativo en la Universidad del Rosario. A ello se suma una maestría internacional en derecho de la Universidad Nebrija y varios reconocimientos honoris causa otorgados por entidades académicas y gremiales.
Durante la campaña, el mandatario electo insistió en la necesidad de defender la Constitución como límite al ejercicio del poder y descartó impulsar una constituyente. Entre sus compromisos figura una depuración de las direcciones de las entidades públicas y una estrategia para reforzar la confianza ciudadana en las instituciones del Estado.
En su programa de gobierno también destacó una política de seguridad basada en la persecución frontal del crimen organizado y el rechazo a cualquier negociación con grupos ilegales. En el frente económico propuso impulsar el crecimiento mediante disciplina fiscal, reducción de cargas tributarias y desregulación, con el objetivo de combatir la pobreza y generar mayor dinamismo productivo en el país.
