Colombia acumula 97.894 casos de dengue hasta la semana epidemiológica 43, de acuerdo con el más reciente boletín del Instituto Nacional de Salud (INS). Del total de contagios, 59.472 corresponden a pacientes que no presentan signos de alarma, 37.443 registran estas señales y 979 han desarrollado dengue grave. La enfermedad también deja un balance preocupante de mortalidad, con 245 fallecimientos probables notificados, de los cuales 65 fueron confirmados, 135 descartados y 45 permanecen bajo investigación.
El departamento del Meta encabeza el registro nacional con 14.131 contagios, seguido de Bolívar, con 9.704; Santander, con 7.488; Cesar, con 6.745, y Norte de Santander, con 6.094. El panorama también genera preocupación por el incremento de la transmisión, pues el INS identificó aumentos superiores al 30 % en 25 entidades territoriales, entre ellas Atlántico, Magdalena, Tolima, Valle del Cauca y Sucre.
Frente a este escenario, Silvana Zapata, integrante de la Asociación Colombiana de Epidemiología, insistió en la necesidad de reforzar las medidas de prevención desde los hogares y mantener una vigilancia permanente de la enfermedad. Entre sus recomendaciones están tapar los depósitos de agua, lavar periódicamente los recipientes, limpiar canaletas y desagües, y eliminar objetos que puedan acumular líquidos, como floreros y bebederos de mascotas.
La especialista resumió las principales acciones preventivas en cuatro medidas: lavar, tapar, voltear y eliminar posibles criaderos del mosquito transmisor. También aconsejó utilizar repelente, vestir prendas que cubran brazos y piernas y proteger puertas y ventanas con mosquiteros. Por su parte, Mauricio Bernal, asesor médico de vacunas de Takeda Colombia, advirtió que la desaparición de la fiebre no significa necesariamente que el paciente esté fuera de peligro, ya que durante esa etapa pueden presentarse complicaciones.
Entre los signos de alarma que requieren atención médica inmediata se encuentran el dolor abdominal intenso y persistente, los vómitos continuos, los sangrados, la somnolencia excesiva, la irritabilidad y las dificultades respiratorias. Los especialistas también recomiendan mantener una adecuada hidratación y evitar la automedicación, utilizando acetaminofén para controlar la fiebre y el dolor, en lugar de medicamentos como ibuprofeno o ácido acetilsalicílico. Las autoridades sanitarias y la ciudadanía deben mantener esfuerzos conjuntos para contener la propagación del dengue.
