El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, rechazó de manera categórica los señalamientos que lo vinculan con el asesinato del senador y excandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, luego de que se radicara una denuncia basada en un documento anónimo que ya está en manos de la Fiscalía General de la Nación.
La controversia surgió tras la entrega a las autoridades de un manuscrito anónimo que, según se indicó, fue recibido a través de una intermediación telefónica y contendría información sobre el crimen. De acuerdo con ese documento, cuya veracidad deberá ser determinada por las autoridades, se señala que en marzo de 2025 el mandatario regional habría sostenido un supuesto acuerdo en Manta para financiar el homicidio. El texto también menciona presuntos vínculos con actores ilegales.
El denunciante asegura actuar bajo anonimato por temor a represalias, indicando que tanto él como otras personas relacionadas con la información temen por su seguridad. Ante la gravedad de los señalamientos, el documento fue remitido a la justicia para su verificación, por lo que será la Fiscalía la encargada de establecer si existe algún sustento en los hechos expuestos. Hasta el momento, se trata de una denuncia sin corroboración, en evaluación dentro del debido proceso.
Frente a la situación, el gobernador calificó las acusaciones como infundadas y de extrema gravedad, y advirtió sobre el impacto que pueden tener en su integridad personal y reputación. En sus declaraciones, sostuvo que este tipo de señalamientos ponen en riesgo su vida y rechazó cualquier insinuación de participación en hechos violentos.
Asimismo, defendió su trayectoria pública y académica, y reiteró que no tiene relación con los hechos mencionados. También negó haber estado en la ciudad señalada en el documento y cuestionó la lógica de las acusaciones, sugiriendo que podrían responder a intereses políticos o intentos de deslegitimar avances en materia de paz en el departamento.
